Los meridianos, canales de energía

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Los meridianos principales son 12 en total y están distribuidos simétricamente a lo largo del cuerpo. 

Los 12 meridianos regulares toman el nombre del órgano o la víscera al cual regulan, de ahí que tengamos el meridiano de:

1.- Meridiano del pulmón (discurre por el lado interior del brazo, a partir de un punto situado en el pecho, encima de la clavícula, hasta el pulgar).

Los síntomas a lo largo de este meridiano sugieren posibles problemas en los pulmones. Estos síntomas pueden ser decoloración de la piel, sarpullidos, infección, lunar o mancha.

2.- Meridiano del intestino grueso ( discurre por el lado exterior del brazo, a partir de la punta del dedo índice, y después continúa por el hombro, garganta, cuello, pasa por el exterior de la boca y llega hasta el pliegue de la nariz).

Cualquier síntoma a lo largo de este meridiano indica un problema de eliminación y de respiración.

3.- meridiano del estómago (forma una gran U a cada lado de la cara antes de bajar por el pecho, muslo y pantorrilla hasta un punto situado sobre el segundo dedo del pie. El canal interior de la U discurre desde debajo del ojo hacia la comisura de la boca y desde allí hasta el hueso maxilar. El canal exterior de la U baja desde el cuero cabelludo hacia la oreja y cara, donde los hombres se dejan patillas, hasta el hueso maxilar, donde se une al otro canal. Desde allí, el meridiano continúa por el cuello, pasa por la clavícula y baja directamente por la tetilla o pezón hacia el abdomen, sigue por la ingle, baja por el muslo y pantorrilla hasta el segundo dedo del pie). El meridiano del estómago está relacionado con el apetito y el consumo de alimentos.

4.- meridiano del bazo-páncreas (nace en el lado exterior del dedo gordo del pie, sigue por el interior del pie, sube hasta la rodilla a lo largo de la espinilla, continúa por el interior del muslo hasta la zona del vientre y después sube en ángulo hasta un lado de la axila. Desde allí hace una curva bajo el brazo y sigue por el costado de la espalda). Tiene que ver con la reproducción y la digestión.

5- meridiano del corazón (discurre por el interior del brazo, desde la axila hasta el lado interior de la muñeca, y continúa hasta un punto situado en el interior del dedo meñique por encima de la uña). Este meridiano lleva ki al corazón y ayuda en la circulación.

6.- meridiano del intestino delgado (nace en el dorso del dedo meñique, encima de la uña, sube por el lado exterior del brazo, continúa a lo largo del tríceps, llega hasta un punto situado en el centro del omóplato y de allí sube por el cuello hasta un punto situado directamente delante del conducto auditivo. Este meridiano está relacionado con la asimilación de los elementos nutritivos.

7.- meridiano de la vejiga ( sube por la frente desde el ángulo interior del ojo, continúa por la parte superior de la cabeza y baja hasta el centro de la nuca. Allí se divide en dos líneas paralelas que, sumadas a las otras dos que bajan por el otro lado, forman cuatro meridianos. Cada par baja por la espalda, las nalgas y la parte posterior de cada pierna. Cada par de meridianos se une en la corva formando un solo canal que continúa por la parte posterior de la pierna. Desde la corva, el meridiano de la vejiga baja a lo largo de la pantorrilla hasta la parte posterior del tobillo y de allí continúa por el lado exterior del pie hasta el dedo meñique).  Está relacionado con la eliminación.

8.- meridiano del riñón (nace en un punto situado en la planta del pie, sigue hacia el talón y sube por el interior de la pierna, pasando por los órganos sexuales, el centro del vientre hasta llegar a un punto situado donde la clavícula se une al esternón). 

Los riñones limpian de impurezas la sangre y contribuyen a eliminar los desechos por la orina. Sin embargo, el papel del riñón abarca mucho más que esta importante función biológica. Los riñones envían ki a todo el cuerpo. Nuestra energía vital o ki, procede de los riñones. Es esencial, por consiguiente, el cuidado de estos órganos vitales.

9.- meridiano circulación y sexualidad (Comienza en el corazón y baja al triple recalentador. Su rama principal sale a la superficie al lado del pezón y baja por la cara interna del brazo, antebrazo, muñeca, mano y finaliza en el lado externo del dedo mayor).

Protege y auxilia al Corazón, lo protege del calor cuando hay fiebre muy alta. Es considerado el “embajador del Corazón”. Permite comunicar las sensaciones y sentimientos. Nos protege del dolor emocional.

10.- meridiano triple calentador (nace en el dorso del dedo anular, sube por el brazo hasta el hombro, sigue por el cuello y da la vuelta por la parte superior de la oreja hasta llegar a la sien).

El meridiano del triple calentador provee de ki al meridiano del intestino delgado y al sistema linfático y asiste la circulación sanguínea en las extremidades. El triple calentador también coordina los tres sistemas calentadores que mantienen la temperatura corporal. Uno está situado encima del plexo solar, el segundo entre el plexo solar y el ombligo y el tercero por debajo del ombligo.

11.- meridiano de la vesícula biliar (nace en la sien, baja por el lado exterior de la oreja llegando hasta el lateral de la nuca y vuelve a subir por el lado de la cabeza hasta encima de la sien, y vuelve a bajar hasta el cuello. Esta subida y bajada crea una forma delgada de media luna en creciente. Desde allí pasa por delante del hombro, baja por el lateral del abdomen hasta la cadera en movimiento de zigzag  y de allí continúa por el lado exterior de la pierna hasta el cuarto dedo del pie). Este meridiano se ocupa de la distribución de la energía.

12.- meridiano del hígado (discurre por el empeine desde la parte superior del dedo gordo del pie, sube por la parte interior de la pantorrilla, muslo e ingle, siguiendo por la parte lateral del abdomen hasta un punto situado en la base de la caja torácica, debajo del hígado, desde donde sigue hasta un punto situado entre la sexta y la séptima costillas, directamente bajo la tetilla o pezón). Está relacionado con el almacenamiento de elementos nutritivos y energía.

Principales meridianos del cuerpo “vídeo”

A continuación presento una serie de ejercicios destinados a mejorar la circulación del ki por meridianos concretos.

Haga estos ejercicios con suavidad y determinación. Si los hace con regularidad, muy pronto adquirirá más flexibilidad y su salud mejorará notablemente. Pero tenga paciencia consigo mismo. Dedícale unos 15 minutos al día.

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La dieta y las Cinco Transformaciones

El elemento juego: El corazón y el intestino delgado. Los alimentos muy condimentados son dañinos para el corazón y el intestino delgado, como también lo es un nivel muy elevado de colesterol en la sangre, producido por el consumo excesivo de alimentos de origen animal. Si una persona tiene débiles el corazón y el intestino delgado, deberá reducir o eliminar de su dieta la carne roja, los huevos y los productos lácteos, los cuales aumentan el nivel de colesterol en la sangre e impiden que el corazón reciba la cantidad adecuada de sangre y oxígeno. El corazón y el intestino delgado también se debilitan por el consumo excesivo de alimentos demasiado contractivos o muy refrescantes, como la sal. Los alimentos que favorecen el elemento fuego son el maíz, las coles de Bruselas, las cebolletas, los cebollinos, las lentejas rojas, los fresones y las frambuesas. Los alimentos ligeramente amargos, como las hojas de diente de león, estimulan el funcionamiento del corazón y el intestino delgado. Sólo son necesarias pequeñas cantidades de estos alimentos, sobre todo si se comen con regularidad (digamos, semanalmente). Hemos de variar el surtido de alimentos fuego. Depender de un solo grupo de alimentos lleva a graves desequilibrios, y finalmente a la enfermedad. Debemos acordarnos de comer estos alimentos en su temporada; es importante estar en armonía con el medio ambiente y el clima. En invierno no hay fresones, por un motivo muy claro: son frutas de primavera, destinadas a complementar la dieta durante una determinada parte del año. El funcionamiento del corazón y el intestino delgado se estimula aún más con una actitud optimista ante la vida: la fe y la gratitud fomentan la alegría.

El elemento tierra:  El estómago y el bazo.  Los alimentos que dañan el estómago y el bazo son el azúcar refinada y los alimentos muy ácidos. Las bebidas muy edulcoradas también dañan el bazo. A la inversa, los alimentos de sabor moderadamente dulce favorecen el funcionamiento del bazo. Las calabazas se encuentran entre los mejores estimulantes del bazo que hay en el reino vegetal. Entre los cereales, el mijo. Las personas que tienen problemas de estómago o bazo deberían comer mucho mijo y calabaza. Los minerales son muy importantes para un buen funcionamiento del elemento tierra. Dado que contienen minerales, todas las verduras estimulan el funcionamiento del estómago, bazo y páncreas. Particularmente beneficiosas son las hojas de col, que son ricas en minerales, en particular de calcio. El elemento tierra se favorece aún más masticando bien y salivando. La saliva suele ser muy alcalina, y el estómago muy ácido.

El alimento bien masticado, bien ensalivado, entra en el estómago y neutraliza los ácidos gástricos, creando armonía en el ambiente del estómago. Los alimentos picantes o ácidos poco masticados acidifican mucho el estómago, produciendo acidez, molestias estomacales, y, finalmente úlceras.

El elemento metal: Los pulmones y el intestino grueso. Los alimentos que favorecen el elemento metal son, además del arroz integral, muchas verduras populares, entre ellas la col, la coliflor, el apio, el pepino, el berro, el nabo, el rábano y la cebolla. Según la medicina oriental, la raíz de jengibre, el rábano negro o daikon, el ajo y las hojas de mostaza son hierbas medicinales para los pulmones y el intestino grueso. Pequeñas cantidades de sabor picante contribuyen también a mejorar el funcionamiento de los pulmones e intestino grueso. Los ejercicios aeróbicos, como caminar y montar en bicicleta, favorecen a los pulmones y al intestino grueso. En general, la fibra ayuda a todo el tracto digestivo al aumentar el tiempo de tránsito y arrastrar hacia fuera los desechos viejos atascados en el organismo. Dado que contienen fibra, todos los cereales integrales y verduras estimulan y favorecen el funcionamiento del intestino grueso. Por el contrario, los alimentos de origen animal, sobre todo la carne roja, sobrecargan los intestinos y hacen más difícil la digestión. La grasa, especialmente la de la carne roja, los huevos y quesos secos, es la causa número uno del cáncer de colon. La carne roja es de dificilísima digestión, ya que no se puede masticar totalmente en la boca y es evidente que no se puede desmenuzar en el tracto intestinal. Las personas que tienen problemas de intestino grueso deberían evitar los alimentos de difícil digestión, sobre todo la carne. Los pulmones son muy sensibles a los productos lácteos y al aceite. Las frituras, la leche, el yogur y otros alimentos grasos u oleosos obturan los pequeñísimos alvéolos pulmonares, impidiendo la plena oxigenación de los pulmones. Si se quiere sanar los pulmones, la dieta debe contener muy poco de aceite y grasa. Si tiene tos, deberá evitar las anjovas, las sardinas y la caballa.

El elemento agua: Los riñones y la vejiga. Los alimentos que favorecen el funcionamiento de los riñones son las legumbres y la sal en pequeñas cantidades. Demasiada sal, no obstante, debilitará los riñones y elevará la presión arterial; deberemos consumir sal en cantidades de pequeñas a moderadas. Todas las legumbres contribuyen a tonificar y estimular el funcionamiento de los riñones, las judías azuki están entre las mejores. La cebada y el trigo sarraceno (alforfón) son los cereales que mejor servicio prestan a los riñones; todas las algas, en especial las kombu, hijiki, wakami y nori, mejoran el funcionamiento renal. Cuando los riñones están cansados, pruebe con raíz de jengibre, que se puede beber en infusión, comer como verdura o aplicar en forma de compresa.

El elemento madera: El hígado y la vesícula biliar. El exceso de grasa y alcohol dañan el hígado y la vesícula biliar. Cuando una persona tiene cálculos biliares suele sentir un dolor punzante en la región baja del tórax. Con frecuencia se extirpa quirúrgicamente la vesícula, pero es posible librarse de los cálculos de forma natural, disolviéndolos dentro de la vesícula mediante el cambio a una dieta que contenga menos grasa. Esto reduce el colesterol en la vesícula, haciendo la proporción colesterol/ácido más equilibrada en favor del ácido. Pero para conseguir esto la persona ha de ponerse bajo la orientación de un especialista en nutrición que sepa ajustar la dieta a un nivel más bajo de colesterol en la sangre, lo suficiente para no perder elementos nutritivos importantes. Mientras en la dieta predominen los cereales integrales, gran variedad de verduras, legumbres, algas y pescado, no debería haber problema para obtener todos los elementos nutritivos necesarios para una salud óptima.

 

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